La tercera Jornada “Cinco días por los Cinco”, ha sido la que
ha contado con una mayor participación, tanto de público como de
ponentes y activistas. ¿Cuál es, en todo sentido, la evaluación que
haces del evento?
Nuestra evaluación en general es que esta Jornada ha sido muy superior a las anteriores.
En esta tercera Jornada hemos contado con más personalidades, más
parlamentarios, más figuras religiosas, más intelectuales, más
receptividad en el Congreso, más cobertura mediática, y muchísimo más
gente solidaria de todas partes del mundo. Un importante número de
personas participaron en el rally frente a la Casa Blanca lo cual nos
permitió marchar hacia el Departamento de Justicia.
Por un lado han pasado muchos años durante los cuales hemos tratado
de llegar a sectores más amplios del pueblo estadounidense, pero la
clave es el momento en que nos encontramos, cuando muchos sectores
dentro de los EE.UU. están pidiendo a Obama un cambio de política hacia
Cuba. Esto sitúa el caso de los Cinco también en un lugar especial donde
no se lo puede ver como un caso aislado sino como parte de la política
de EE.UU. hacia Cuba.
De acuerdo con lo que me dices, ¿podríamos afirmar que crece
en EE.UU. una conciencia sobre la injusticia cometida contra los agentes
cubanos?
Sin duda podemos afirmar que crece en EEUU una conciencia sobre la
injusticia cometida contra los Cinco. Este es un país muy grande y los
obstáculos para llevar la verdad al pueblo estadounidense son muchos,
pero, por ejemplo, ya no podemos decir que los medios corporativos
silencian completamente el caso. Es cierto que la gran mayoría de este
país desconoce quiénes son los Cinco pero nuestra experiencia de los
últimos años nos ha enseñado que la administración y los sectores de
poder de este país conocen bien quienes son.
Una de nuestras preocupaciones mayores es cómo poder llegar a esos
sectores de poder para que entiendan que los Cinco no cometieron ningún
crimen contra este país, que no son culpables, que trataban de proteger
la vida de personas inocentes y que no deben permanecer un día más
presos. Los libros que se han escrito últimamente sobre el caso, como el
libro de Stephen Kimber; What Lies Across The Water. The Real Story of
the Cuban Five, y Fernando Morais, Los últimos soldados de la Guerra
Fría, ayudan en ese sentido, los documentales como el que realizó
nuestro querido amigo Saúl Landau, Que el verdadero terrorista se ponga
de pie también ayudan, muchos de los artículos escritos recientemente
por abogados e intelectuales contribuyen a esclarecer los detalles del
caso.
Numerosas personalidades, incluso de diferentes afiliaciones
ideológicas participaron en este evento. ¿Crees que en la lucha por la
libertad de los Cinco se cuenta con una pluralidad que podría ser
también necesaria y posible en un diálogo entre cubanos sobre el país
que queremos?
Pienso que el caso de los Cinco ha unido a personas de todas partes
del mundo independientemente de sus posiciones políticas, que tienen en
común el entendimiento de la injusticia cometida contra ellos. Así
mismo, pienso que es posible un diálogo entre cubanos.
Alan Gross, contratista de la USAID cumple condena en La
Habana y recientemente ha lanzado un ultimátum a su gobierno
advirtiéndole que este sería su último año preso en la Isla. A la luz de
sus declaraciones y de las manifestaciones del Gobierno cubano sobre un
posible intercambio, en tu opinión ¿se ha avanzado algo en este
aspecto?
Realmente no sabría decir si ha habido un avance o no. Pero pienso
que dentro de EE.UU. cada vez más personas que están pidiendo a Obama
una solución humanitaria. Diría que más que intercambio debemos hablar
de un gesto humanitario, un gesto por gesto, y decisión política, que es
lo más importante para que se resuelvan estos casos.
Recientemente el Presidente Obama autorizó el intercambio de
cinco presos de Guantánamo por un soldado norteamericano retenido por
los talibanes. ¿Abre este acto cierta esperanza sobre un hipotético
intercambio entre los agentes cubanos y Alan Gross?
Es difícil saber si este hecho abre o cierra puertas pero sin duda no
daña la situación. Hay una gran intransigencia por parte del gobierno
de EEUU cuando se trata de Cuba, algo que va en contra de cualquier
lógica. Pienso que todo es posible si hay decisión política por parte de
la administración Obama. Lo que hemos visto o escuchado por parte de
Cuba es que ellos sí tienen la voluntad política de hacerlo, pero desde
EEUU todavía no hemos escuchada nada al respecto.
Es evidente que existe una creciente voluntad porque nuestros países se acerquen.
Tanto a nivel económico con la reciente visita de la Cámara
de Comercio a la Isla, como político con las declaraciones de Charlie
Crist y la propia ex Secretaria de Estado Hillary Clinton sobre la
necesidad de levantar el bloqueo, pareciera que se debilitan las
posiciones que sostienen los grupos de derecha de Miami. ¿Estamos
asistiendo al principio del fin de una política contraria a los
intereses de las dos naciones?
Sin duda somos testigos de un cambio de posición de personas que hace
unos años querían mantener la fracasada política hacia Cuba. Las
últimas encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses están
por un cambio de política hacia la Isla y eso pareciera indicar que
estamos cerca a un cambio.
Sin embargo es difícil predecir lo que va a suceder. Hasta ahora la
posición oficial de las administraciones pasadas y la presente hacia
Cuba se ha mantenido intacta. La posición es la de “cambio de régimen”.
El gobierno cubano ha dicho claramente que quiere participar de un
dialogo, pero si EEUU mantiene un bloqueo económico, mantiene a Cuba en
la lista de países que patrocinan el terrorismo, continua con la Ley de
Ajuste Cubano, el dialogo no es entonces de igual a igual.
Luego de cinco días intensos, en los cuales ha quedado de
manifiesto que crece la solidaridad con los Cinco, en un momento que
puede ser definitorio, ¿la organización que coordina qué nuevas acciones
se plantea?
La lucha no se puede detener hasta que Antonio, Ramón y Gerardo
regresen a Cuba, seguiremos haciendo acciones, tocando nuevas puertas,
tratando de llegar a más sectores. El desafío es llegar a sectores de
poder. Las acciones deben multiplicarse en todas partes pero la
prioridad es este país. El movimiento internacional de solidaridad con
los Cinco ha madurado mucho y hay un entendimiento de que es aquí donde
hay que poner toda la fuerza. Las Jornadas son sólo una muestra de ello.
¿Habrá voluntad política entre los dos países para que regresen los agentes cubanos a su patria?
La voluntad política debe venir de ambos países. Estados Unidos debe
sentarse a dialogar sin precondiciones y con respeto para encontrar una
solución humanitaria al caso de los tres cubanos que aún permanecen
presos en EEUU.
Como dice el dicho “It takes two to tango” (se necesitan dos para bailar un tango).
Fuente CubaSí